Sanar las Heridas Internas

Sanar las heridas internas y conectar con tu niño interior es clave para liberar el falso yo, transformar el dolor emocional y recuperar tu verdadero ser. Descubre cómo iniciar tu proceso de sanación.

¿Alguna vez has sentido que haces todo “bien” y aun así algo dentro de ti se siente vacío?
¿Que buscas reconocimiento, amor o validación… pero nunca es suficiente?

Desde el crecimiento personal y la sanación emocional, comprendemos que nuestras conductas adultas nacen de heridas infantiles no resueltas. Y mientras no miremos hacia dentro, seguiremos reaccionando desde un lugar inconsciente: el del “falso yo”.

El origen del “falso yo”

Cuando un corazón es herido —por rechazo, abandono, humillación o falta de reconocimiento— el niño interior no tiene herramientas para procesarlo. Entonces hace lo único que puede: crear defensas.

Así nace el “falso yo”compuesto por: Estrategias de superación excesiva, mecanismos de defensa, corazas de carácter y necesidad constante de aprobación.

L@s niñ@s que no fueron escuchad@s se convierten en el adult@s hiperexitos@s que necesita demostrar que si pueden y si consiguen.

L@s que sintieron rechazo se transforma en adult@s complacientes que no sabe decir “no”.

Quienes vivieron críticas constantes pueden desarrollar perfeccionismo extremo.

¿Qué ocurre cuando no sanamos?

Ignorar las heridas no las elimina. Solo las entierra más profundo.

Esta demostrado que muchas enfermedades tienen una base psicoemocional.
Un “corazón roto” sostenido en el tiempo puede manifestarse como:

Trastornos de ansiedad, depresión, problemas gastrointestinales, enfermedades psicosomáticas entre otras.

El cuerpo habla cuando el alma calla.

Cuando no sanamos, vivimos buscando “migajas de afecto”.

Aprobación externa ante: logros, títulos y productividad excesiva.

Sin embargo desde nuestra percepción nunca es suficiente.
Porque el vacío no se llena con reconocimiento externo, sino con reconciliación interna.

El bloqueo del amor auténtico

Mientras el falso yo esté al mando, el amor no puede entrar plenamente.

¿Por qué? Porque seguimos actuando desde la defensa:

Tememos el abandono, evitamos mostrarnos vulnerables, nos protegemos incluso cuando no hay peligro.

El proceso de sanación es como pelar una cebolla capa por capa

La sanación no es inmediata. Es un proceso profundo que involucra mente, cuerpo, corazón y espíritu.

Imagina que eres una cebolla.

Cada capa representa:

  • El falso yo.
  • La capa fóbica (miedo al dolor).
  • El estancamiento emocional.
  • Conductas explosivas o implosivas.
  • Creencias limitantes.

Sanar implica remover estas capas de manera consciente y reemplazarlas por formas saludables de ser y actuar:

Sustituir la complacencia por límites sanos, cambiar el perfeccionismo por autoaceptación. Transformar la necesidad de aprobación en autoestima interna. Reemplazar la evasiva emocional por responsabilidad afectiva.

Este proceso puede requerir acompañamiento terapéutico, especialmente cuando las heridas son profundas. Es importante que el terapeuta haya trabajado sus propios procesos internos. Evitemos el «sanador no sanado.» Esto ralentiza mucho nuestro proceso y en esto «hablo desde mi propia experiencia».

Reconectar con nuestro “verdadero yo”

Nuestro verdadero yo, es nuestra parte auténtica, espiritual y profundamente valiosa por el simple hecho de existir.

Cuando llegamos ahí ocurre algo mágico:

Maduramos emocionalmente. Somos concientes de nuestra parte espiritual. Recuperamos poder personal. Valoramos nuestros dones y talentos.

Y lo más importante: dejamos de vivir en supervivencia y comenzamos a vivir en libertad emocional.

Una verdad incómoda… pero liberadora

Mientras sigamos operando desde el falso yo, nuestra vida será una actuación constante.
Cuando decidimos sanar, empezamos a vivir desde la autenticidad.

Y sí, duele pelar la cebolla.
Sin embargo, duele más vivir desconectad@s de quien realmente somos.

Un llamado a la acción.

Hoy quiero invitarles a hacerse estas preguntas:

  • ¿En qué área de mi vida estoy actuando para ser aceptad@?
  • ¿Qué parte de mi niñ@ interior sigue buscando validación?
  • ¿Qué capa defensiva estoy list@ para comenzar a soltar?

Recuerden: no estámos rot@s.
Solo estamos cubiert@s por capas que aprendimos a usar para sobrevivir.

Con cariño,
Piedad Calderón – Vida-Mejor

¡Tu opinión es muy importante! Participar en nuestra encuesta es una excelente oportunidad para que compartas tus ideas, necesidades y experiencias, ayudándonos a mejorar y ofrecer contenido que realmente te interese. Tu voz cuenta y juntas podemos crear una comunidad más cercana y enriquecedora. ¡Anímate a participar y haz que tu opinión marque la diferencia!

Deja un comentario